Por qué perdonarse a uno mismo es más dificil que perdonar a los demás, según la Psicología

Culpa persistente, rumiación y autoexigencia extrema pueden mantener a las personas atrapadas en el pasado. La clave está en reducir la ansiedad y la depresión.

General28/01/2026RedacciónRedacción
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 a otros suele ser difícil, pero perdonarse a uno mismo puede resultar todavía más complejo. Para muchas personas, los errores del pasado no quedan atrás: reaparecen en forma de culpa, vergüenza, pensamientos repetitivos y malestar emocional sostenido. Desde la psicología, el autoperdón no se entiende como una excusa ni como un olvido, sino como un proceso necesario para recuperar equilibrio emocional y bienestar mental.

El autoperdón implica asumir la responsabilidad por lo ocurrido y, al mismo tiempo, liberar la carga emocional que impide vivir en el presente. Cuando ese proceso no se logra, aumenta el riesgo de ansiedad, depresión, trastornos del sueño y estrés crónico.

Qué es el autoperdón desde la psicología

Desde una perspectiva psicológica, el autoperdón es un proceso emocional y cognitivo que permite dejar de castigarse de manera permanente por errores, decisiones o acciones pasadas. No supone justificar el daño ni minimizar lo sucedido, sino aceptar lo ocurrido y dejar de sostener emociones que mantienen a la persona anclada al pasado.

En este sentido, el autoperdón se diferencia de la negación: implica reconocer la falta, aprender de ella y avanzar sin que la culpa defina la identidad personal.

Por qué a algunas personas les cuesta tanto perdonarse

Un estudio reciente dirigido por la psicóloga Lydia Woodyatt, de la Universidad Flinders (Australia), analizó por qué algunas personas logran autoperdonarse y otras no. La investigación incluyó a 80 participantes con experiencias de transgresiones personales como infidelidades, negligencias, traiciones o daños emocionales a terceros.

Uno de los hallazgos centrales fue la relación entre el tiempo y la experiencia subjetiva del error. Quienes no lograban perdonarse sentían la transgresión como si hubiera ocurrido “ayer”, aun cuando habían pasado años.

“Es un sentimiento muy fuerte. Como si hubiera ocurrido ayer”, relató una participante al referirse a una situación sucedida cuatro años antes.

Autoperdón y salud mental

Desde la psicología clínica, el autoperdón se considera una herramienta clave para:

reducir el estrés crónico

mejorar la autoestima

prevenir trastornos emocionales.

La dificultad para perdonarse suele estar asociada a estados de ansiedad, depresión, irritabilidad persistente y problemas de sueño.

Trabajar el autoperdón no significa forzarlo ni apurarlo. Es un proceso que requiere tiempo, acompañamiento profesional y, en muchos casos, aprender a desarrollar autocompasión: tratarse con la misma comprensión que se tendría con otra persona.

Perdonarse a uno mismo no es olvidar ni justificar el pasado, sino dejar de vivir atrapado en él. La evidencia científica muestra que cuando la culpa se vuelve crónica, afecta la salud mental y la calidad de vida. Aprender a asumir errores sin que definan quiénes somos puede ser un paso clave para reducir ansiedad, aliviar la depresión y recuperar bienestar emocional. Vivir el presente, muchas veces, empieza por soltar el castigo interno.

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